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Editoriales / Domingo 17 de Marzo de 2013

YA ESTÁ PASANDO

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Rafael Velasco, sj, rector de la UCC

Con motivo de la opinión del padre RAFAEL VELASCO, sj, rector de la Universidad Católica de Córdoba, publicada por un diario de esta ciudad, hacemos saber nuestras profunda disconformidad.

En estos días, hemos leído muchos artículos, notas y opiniones, que auguran una renovación interna de la Iglesia Católica. Estamos de acuerdo con ellas.

Sin embargo, en medio de la inmensa alegría que nos ha producido a los argentinos y a nuestros hermanos americanos, se alzan algunas falsas expectativas desde el riñón mismo de su querida orden jesuítica, que nos hacen acordar a aquél aviso: “Cuídense de los lobos vestidos de cordero”.

Desde nuestra humilde opinión, pidiendo disculpas por nuestros muy limitados conocimiento, es el caso del padre RAFAEL VELASCO, s.j., tan menos el Rector de la prestigiosa Universidad Católica de Córdoba (UCC), hermano jesuita de Su Santidad, quien publicó una nota en la página 6 A de la Voz del Interior (edición del 17 de marzo de 2013), en la que luego de decir con toda soltura que el Papa Francisco, no es la IGLESIA; da por seguro que el “proceso de transformación significará -entre otras cosas importantes- poner a los pobres y sufrientes en el centro de la vida de la Iglesia y restaurar el diálogo hacia adentro de ella. Es decir, tener sensibilidad con las víctimas y abrir ciertos debates que están cerrados o soterrados; a saber: el acceso a los sacramentos -en particular, la Comunión- por parte de los divorciados y vueltos a casar; o la actitud sacramental respecto de las personas que comparten su vida establemente con otra persona de su mismo sexo; o la cuestión del celibato optativo o de permitir que hombres casados accedan al ministerio ordenado; o abrir el discernimiento acerca de la posibilidad de ordenación de mujeres. Con un Papa sólo no alcanza…”

Abusando de su cleriman, las palabras del consagrado no traen más que confusión y mucha mentira: No es cierto que la Iglesia no ‘tenga sensibilidad con las víctimas’; pero posiblemente no lo haya percibido, por atender sus múltiples ocupaciones en la rectoría la universidad. No puede haber ‘víctimas’ de las propias decisiones. Su intención, claramente, es ‘pegar’ en la imaginación del lector, una cuestión eminentemente teológica, a las ‘víctimas’ del proceso militar.

Tampoco es cierto que deba ‘abrirse’ un debate, pues tal discusión ‘para adentro’ de la Iglesia, tiene muchos años y lo sabe.

Mucho menos, además, que haya ‘debates’ clausurados o soterrados por la Iglesia. No es cierto.

Lo que sí es cierto y la VERDAD, es que en el mundo (y en la Iglesia, que somos todos) existe el PECADO, que sin su confesión y PROPÓSITO DE ENMIENDA, no van a ser perdonados.

Y que el Papa Francisco, el VICARIO de Cristo (el único ‘jefe’ de SU Iglesia) tiene LAS LLAVES en el Cielo y en la TIERRA.

Por ser sacerdote y rector de una Universidad Católica, nos llama la atención que el padre VELASCO que reduzca al Papa Francisco, su hermano jesuita, a una condición estrictamente humana, diciendo que él no basta para producir una renovación de la Iglesia. Por que la renovación de la Santa Madre Iglesia, nunca ha sido cosa de hombres: la suscita el Espíritu Santo, que es Dios.

Acordándonos que fue el padre VELASCO quien le entregó a la presidente de las Madres de Plaza de Mayo, nos parece advertir que en su opinión periodística (publicada en una página impar muy importante) existe mucho abandono de la evangelización que necesita la Iglesia, y mucha atención en las ‘mayorías’ aplaudidoras de lo humano. No escuchó al Papa Emérito. Nos parece que eligió un camino equivocado.

Autor: Luis F. Ferreyra Viramonte

Comentarios

Cristian Sosa Lunes 18 de Marzo de 2013

Me exceden las precisiones teológicas porque sencillamente no son mi fuerte. De lo que sí puedo hablar es de lo que "siento" al leer las apreciaciones tanto del Velasco s.j. como de Ferreyra Viramonte. He sido alumno de la UCC y conozco ese cierto "relativismo" que los jesuitas utilizan para comunicar. En este caso, la utilización de la palabra "víctimas" -como dice Ferreyra Viramonte- parece ser que no es caprichosa. No sé cuál fue la intención de Velasco. Lo que sí creo es que debe ser preciso en términos que hieren el cuerpo social. Si se refirió a las víctimas del proceso militar, lo tendría que haber dicho con todas las letras. Y si su intención fue remitirse a otros tipos de víctimas, también debería haberlo aclarado. Más allá de lo que diga y escriba Velasco, que será auditado por sus pares de la Orden, me importa el mensaje claro, sencillo, transparente y directo que está dando el Papa Francisco. Cuando vio un Cardenal comprometido con la pederastía, dijo "no lo quiero ver más". No hay mucho para interpretar cuando dijo "me gustaría una Iglesia pobre para los pobres". Tampoco hay que ser muy inteligente para darse cuenta de lo que significa sus zapatos usados, su cruz de metal, su falta de ornamentación, sus comentarios de las habitaciones papales, del pago de su cuenta en el hotel de su bolsillo, de sus saludos a los fieles en la puerta de la Iglesia y de tantos otros que tiene enamorado al mundo. Mensajes que todos deberíamos aprender ... incluso Velasco.

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