A ti soldado de España y de Argentina, te deseo una fuerza cristiana en Navidad y Año Nuevo

Historia-Hispanidad Domingo 31 de Diciembre de 2017

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Y te dejo algunas preguntas. ¿Qué ves frente al espejo, guerrero de mi tierra, trabajador traicionado, esposo y padre angustiado? ¿Es tu cara o…? A través de la plata que cubre el vidrio puedes ver la lenta pendiente de tu patria olvidada por reyes y guerreros renegados de su origen, el hambre de futuro reflejado en los rostros juveniles, la desazón en las arrugas de los ancianos, la angustia de muchas madres que no saben si podrán alimentar a sus niños. ¿Qué más se ve? Sí, estás en lo cierto, se ven las caras codiciosas de venales dirigentes alejados de tu presente, de ese discurrir diario donde sólo te ofrecen que arriesgues tu vida en una guerra ajena que los enriquece. ¿Te gusta la imagen que refleja? La plata tiene un lado noble y otro oscuro.

por Patricio Lons

Había un sueño para nosotros que imaginó nuestra reina allá en Castilla para todos sus hijos, que seríamos tierras de paz y prosperidad, donde nuestro único dueño y con nuestro acuerdo, sería el mismo Dios y no un simple mortal. Un Camelot castellano era el sueño de Isabel. ¡Y todavía es posible!

¿No te gusta el desagradecimiento de algunos? ¿Te parece que son muchos? ¡Que no te confundan quienes te pretenden condicionar! ¡Nadie es más fuerte que tu brazo! Quien se sacrificó en el Gólgota lo hizo por vos, por nosotros y por muchos, nunca por todos. ¡Tu esfuerzo nunca será por todos!

Esa es la empresa, elegir entre dejar caer todo en ambas márgenes de la patria común, o elegir liderar o acompañar a quien lo haga. Lo que pasa en Hispania se repite en América.

Ya estás en diciembre y cuando llegue la Nochebuena y te arrodilles frente al pesebre, concéntrate, míralo fijo, toma a tu rey  en tus manos y pon con sumo cuidado al Niño Dios en el centro y ve en él a tu único líder y jefe indiscutible. Ese pequeño, así de frágil, te conducirá.  En esa humilde cuna de paja nació nuestra civilización.

Eres hijo de tu tierra, heredero de una sangre forjada por milenios, portavoz de tu generación y dueño de las perlas de tu juventud, de tus sueños de grandeza, justicia y honor. Soldado hijo del Cid Campeador, de los reyes de Navas de Tolosa, de Blas de Lezo y de Santiago de Liniers, de los defensores del Alcázar, del capitán Giachino y de los 649 espíritus del Atlántico sur, de los halcones de hierro y fuego que bramaron por los cielos de Malvinas, de infantes y marinos; todos ellos habitan en tierras hispanas de brillo argentino, de ese metal  que cubre el espejo. ¿Quieres ver otra mirada a través de esa plata? Encuentra a esos espíritus que caminan en paz,  buscándote en una vigilia eterna para ayudarte. Cuando decidas lo que haya que decidir, llámalos y sostendrán tu brazo, te soplarán la fuerza eterna de sus almas gloriosas, montarán briosos para auxiliarte y te sentirás digno sucesor de esta estirpe gloriosa.

¡Que no te guste el espejo, atraviésalo y busca a tus mayores, los agradecidos y los que piden socorro, que son muchos, te seguirán, tu caminas todos los días junto a ellos, son una multitud que reza, se sacrifica y trabaja por su familia y sueña con un país mejor!

  Tu tierra, tu patria no puede ser de los chacales, son tus lares, juntos podemos impulsar sus manantiales, solo a tus hijos y a ti te pertenecen. Y recuerda en esta Navidad los bellos colores de ambas banderas y las palabras que las distinguen: “para una no hay suficiente oro para comprarla ni sangre para vencerla y la otra es eterna, pues su blanco está en los montes y de azul se tiñe el mar.”

(Dedicado a todos los hombres y mujeres de tierras hispánicas que día a día, trabajan por nuestra civilización y en defensa del hogar)

Autor: Patricio Lons

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