Asesinada en Pakistán una enfermera que no quiso convertirse al islam

Sociedad Miércoles 17 de Julio de 2019

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Sepelio de Saima Sardar

Saima Sardar, una enfermera cristiana de 30 años, fue asesinada por su ex novio en Faisalabad, Pakistán, por haberse negado a casarse con él, previa conversión al islam. Iba a casarse en noviembre con su novio cristiano

Fuente: INFOCATÓLICA - AGENZIA FIDES

(AsiaNews) Saima Sardar, una enfermera cristiana de 30 años, fue asesinada por su ex novio en Pakistán, por haberse negado a casarse con él y a convertirse al islam. El homicidio fue el 10 de julio en Faisalabad, en el hospital donde la mujer trabajaba.

El asesino, Muhammad Waseem logró entrar en el centro médico cuando la enfermera cumplía su turno, y la mató de un disparo. Luego, se suicidó.

Saima trabajaba en el Social Security Hospital y hace algunos años mantuvo una relación sentimental con su asesino. Luego los dos se dejaron, en parte por los reproches que la joven había recibido de su familia.

Posteriormente, la enfermera comenzó una relación de noviazgo con un joven cristiano e iban a contraer matrimonio en noviembre de este año. Según la familia, cuando Muhammad supo que Saima se iba a casar, comenzó a presionarla. Él quería que la joven renegara de su fe y se convirtiera al islam. Luego, se casarían según la tradición islámica.

Ante la negativa de Saima, el ex novio perdió la cabeza. Hace meses que la amenazaba e incluso le había hecho una advertencia: «Si no te conviertes y te casas conmigo, morirás». Por miedo, la enfermera había solicitado a los guardias del hospital que no le permitieran entrar. Sin embargo, Muhammad logró entrar en la sala donde ella se encontraba, y le disparó. Poco después, al ver llegar a los compañeros de la joven, el joven se suicidó de un disparo.

El funeral de Saima se celebró el 11 de julio. En tanto, el cuerpo de su asesino continúa en la depósito de los cadáveres sin identificar porque nadie reclamó sus restos. En diálogo con AsiaNews, Naveed Walter, presidente de Human Rights Focus Pakistan, comenta:

«Convertirse a otra religión o casarse con alguien es una elección personal. Lamentablemente, en la sociedad pakistaní los jóvenes musulmanes que sienten atracción por las jóvenes de las minorías, piensan que ellas deben obedecerles o que su propuesta no puede ser rechazada». «Se necesita con urgencia una ley que castigue como delito la violencia contra las mujeres y que castigue los matrimonios forzados con penas de reclusión no inferiores a los tres años y con multas de 500.000 rupias [alrededor de 2.800 euros, ndr]. También debe establecerse quién tiene obligación de comparecer ante el juez en caso de suicidarse el asesino. Quien no acepta convivir con la fe de los demás, tiene trastornos mentales».

 

Conversiones forzadas al Islam: se necesita urgentemente una medida ad hoc para proteger a las minorías religiosas
 
Karachi (Agencia Fides) - "La sociedad civil no puede ignorar la responsabilidad de los gobernantes de garantizar un acceso justo a las libertades civiles y a la justicia para todos los ciudadanos. Hoy en día es esencial introducir una legislación ad hoc para la protección de las minorías religiosas en Pakistán, especialmente para contrarrestar el fenómeno de las conversiones forzadas al Islam". Así lo expresó el católico Peter Jacob, activista de derechos humanos y presidente del Centro de Justicia Social (CSJ) de Pakistán, a la Agencia Fides, comentando los recientes episodios de violencia y abuso cometidos contra jóvenes mujeres cristianas y otros miembros de comunidades minoritarias en la nación. 
La familia de Saima Sardar, una enfermera cristiana de Faisalabad, que en los últimos días se negó a convertirse al Islam y a casarse con un musulmán, Muhammad Idrees, que la mató, sigue conmocionada. Según datos recogidos por fuentes de la Agencia Fides, en Pakistán, el fenómeno de las conversiones forzadas afecta oficialmente cada año a más de mil niñas, hindúes y cristianas, pero estos son solo los casos denunciados, que salen a la luz.
Mientras la indignación de la población por el fenómeno de las conversiones forzadas crece, el Parlamento de la Provincia de Sindh adoptó ayer, 16 de febrero, por unanimidad, una resolución en la que se pide "que se ponga fin a esta práctica y que se tomen medidas contra las personas implicadas".
En su conversación con Fides, Jacob sostuvo: "La Comisión para las minorías en la provincia de Sindh sigue inactiva mientras que el gobierno federal y otros gobiernos provinciales aún no han aprobado la ley para establecer comisiones especiales para los derechos de las minorías", haciendo caso omiso de la disposición de la Corte Suprema del 19 de junio de 2014. "El gobierno federal debería considerar la posibilidad de promulgar leyes contra la conversión para frenar el triste fenómeno de los secuestros y las conversiones forzadas de niñas hindúes y cristianas al islam". Acerca de la protección de las minorías religiosas, Jacob añadió que "no hay voluntad política de los responsables de la toma de decisiones y de las instituciones, por indiferencia o ineptitud".
El abogado Ali Palh, un conocido activista de derechos humanos, también expuso su preocupación por el aumento incontrolado de la incidencia de las conversiones forzadas y dice: "Es hora de que el gobierno introduzca garantías legales concretas para prevenir los matrimonios y las conversiones forzadas, manipuladas o impuestas de la fe", esperando una intervención más cuidadosa de los tribunales. Kalpana Devi, activista hindú, está de acuerdo y llama a la "coordinación interministerial y a prevenir la violencia, investigar y perseguir el fenómeno de las conversiones forzadas". 
Chaman Lal, activista hindú y estudioso del fenómeno, dijo a Fides: "Las conversiones forzadas de mujeres jóvenes de minorías a menudo van acompañadas de crímenes de injusticia económica, violencia de género y crímenes relacionados con la libertad religiosa. Algunas figuras influyentes promueven o facilitan este fenómeno, manipulando impunemente los procedimientos legales. Además, en cualquier procedimiento judicial, el resultado de las audiencias es favorable a los autores de la violencia y no a las víctimas" (AG-PA) (Agencia Fides 17/7/2019).

 

Fuente: INFOCATÓLICA - AGENZIA FIDES

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