Contestación a la Amoris Laetitia: una ‘correctio’ poco ‘filialis’

Sociedad Lunes 2 de Octubre de 2017

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DAVIDE CITO - Director de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz

Una carta escrita al Papa Francisco por un grupo inicial de 62 intelectuales, entre los cuales algunos sacerdotes y religiosos, fue hecha pública el domingo pasado por los autores. En la misma acusan al Santo Padre de herejía por la exhortación post-sinodal Amoris Laetitia y otros pronunciamientos.

Ellos escriben: “Los firmantes no osan juzgar el grado de conciencia con la cual el Papa Francisco ha propagado las 7 herejías señaladas. Pero insisten respetuosamente que condene estas herejías apoyadas por él, directamente o indirectamente”.

ZENIT conversó con el director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas, de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, Davide Cito, y sacerdote del Opus Dei, quien dio algunas pautas sobre la carta.

¿Una carta de este tipo es una novedad en la historia de la Iglesia?
— Don Davide Cito: Como ha sido ampliamente escrito en diversas intervenciones que aparecieron durante estos días en varios medios de comunicación, esta carta no es una novedad, porque la Iglesia a lo largo de su historia milenaria hasta nuestros días, ha sentido críticas ásperas al magisterio del Papa.

Al mismo tiempo no hay que olvidarse de que no se puede actuar en la Iglesia sin el Papa o en contra de él, sino solamente en comunión con él.

Quizás la novedad de este caso está en la modalidad adoptada, es decir la difusión en internet de la carta con la creación de un sitio web. Al utilizar un instrumento de comunicación muy utilizado actualmente, se da visibilidad sobre todo a los autores de la iniciativa.

¿Lo que se ha escrito refleja una actitud justa y adecuada hacia el Papa?
— Don Davide Cito: No me parece una actitud ni justa, ni adecuada, hacia el Papa, sea quien sea. Y esto no es justo ni hoy, ni ayer, ni lo será mañana, no solo desde un punto de vista teórico, sino en concreto con respecto a lo que se afirma en la carta.

Si bien es verdad que los fieles, laicos o clérigos, tienen el derecho y a veces hasta el deber de dar a conocer a los Pastores, y por lo tanto al Papa, sus opiniones y  puntos de vista, al mismo tiempo deben conservar siempre, y también en su modo de hacer, la comunión con la Iglesia y de manera especial con el Papa.

Pero en este caso no parece existir esa actitud: la divulgación masiva de la carta busca desacreditar al Papa. Todo se agrava además al tratar de promoverla online, buscando la adhesión del mayor número posible de personas.

Ni siquiera la forma parece respetuosa, a pesar del propósito manifestado. Me permito decir que esta “correctio” tiene poco de “filialis”.

¿Cuáles son las causas o el origen de la carta?
— Don Davide Cito: No me corresponde a mí evaluar esas circunstancias, más allá del documento en cuestión. Es indudable que en la dinámica de la fe pueden existir tensiones o incomprensiones, pero siempre en un marco que sea respetuoso con los pastores.

Como enseña el Catecismo de la Iglesia Católica “por medio del sentido sobrenatural de la fe, el Pueblo de Dios se une indefectiblemente a la fe, bajo la guía del Magisterio vivo de la Iglesia”.

¿Qué repercusiones podría tener la carta en el mundo católico?
— Don Davide Cito: Pienso que la incidencia de la carta pueda ser más mediática que real, si bien constituye un hecho que causa profundo dolor. Al mismo tiempo creo que es una ocasión para estar unidos en oración con el Papa, que no quiere otra cosa que animarnos a vivir el Evangelio en el mundo de hoy, con sus desafíos, sus heridas y sus esperanzas.

Fuente: ZENIT

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