Gil de la Pisa: “La prensa canallesca es un sacerdocio al servicio de Satanás”

Sociedad Jueves 14 de Diciembre de 2017

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Sinagoga de Satanás

Siempre se ha dicho que la prensa es el cuarto poder, pero hoy en día se podría afirmar que es el poder príncipe, el medio más eficaz y poderoso para obtener el control mental y social de la humanidad.

La Sinagoga de Satanás controla prácticamente todos los medios de comunicación e impone los contenidos así como la publicidad, aunque esta carezca la más elemental ética y moral. Es muy doloroso comprobar que tanto los medios de comunicación supuestamente católicos como los afines a la Iglesia incluyen publicidades obscenas, noticias inmorales etc.… No dudan en arrodillarse ante el demonio de la impureza y rendir pleitesía al becerro de oro del poder global.

LA PRENSA CANALLESCA

Utilizaremos la acertada y expresiva denominación de prensa canallesca, que por primera vez fue empleada por el almirante Carrero Blanco, para referirse a aquellos medios que, por odio a la fe y a España, manipulan las mentes y destrozan las almas con todo tipo de mentiras y malas artes. La propia prensa canallesca, con astucia preternatural, repitió hasta la saciedad el término hasta vaciarlo por completo de significado.

Gil de la Pisa, doctor en Filosofía y ensayista lleva más de 70 años de valiente militancia contra los enemigos de la Iglesia y de la patria. Su pensamiento lúcido y políticamente incorrecto desenmascara los engaños de la verdadera prensa canallesca al servicio del nuevo orden mundial.

-¿Cuál es la diferencia entre periodismo y la prensa canallesca?

La respuesta es sencillísima, el cambio de “culto”. El periodismo es un “sacerdocio” al servicio de la verdad, de la belleza y del amor: ¡al servicio de Dios!

La prensa canallesca es, igualmente un sacerdocio pero al servicio de la mentira, de todo lo repelente y monstruoso, y del odio, o sea ¡al servicio de Satanás! Hoy en día lo que priva en España y en todo en mundo, son los “media” canallescos. La degeneración de la nación, la destrucción de la fe y la moral cristiana en nuestra patria no es fruto casual sino causal. Durante lustros se ha sembrado, regado, cultivado y mimado con esmero la semilla y la canallesca mientras tanto ha triturado el alma nacional durante un cuarto de siglo convirtiendo en realidad la promesa de un “ilustre” gobernante demócrata en relación con nuestra Patria. Efectivamente a España ya “no la reconoce ya ni la madre que la parió”. Los hijos de Satanás han alcanzado la meta soñada. Alfonso Guerra sabía lo que decía.

-¿Por qué el apelativo de canallesca?

Canallesco, según nos enseña la Real Academia es el adjetivo con el que designamos lo propio de un canalla. Y el término canalla define a la gente ruin, despreciable y de malos procederes, de bajezas de miras, rastrera, que provoca ganas de vomitar. Por todo lo cual de ninguna manera mejor se podría calificar al periodismo democrático liberal que nos toca padecer.

-¿Cómo manipulan el lenguaje?

Con una táctica satánica, sibilina, maquiavélica y eficaz. Desgastan las palabras o vaciarlas de contenido. Cuando un vocablo encierra u ofrece un contenido noble y sano, es metódica e infaliblemente triturado, majado, machacado, pisoteado con rabia y vaciado. Para lograr tal resultado, llegan hasta donde haga falta. Los hijos de Satanás son expertos en subversiones y una de la que más daño ocasiona, es la subversión mediante el lenguaje, ¡una verdadera revolución profunda contra la inteligencia! Bajo capa de diálogo y ecuanimidad. Vean por ejemplo, como se ha convertido a los adúlteros en parejas de hecho, el asesinato de inocentes por el aborto, en interrupción del embarazo. El perjurio y la traición, con toda la nación de testigo, en transición modélica….la maravilla de los cuarenta años de franquismo en la larga noche de la dictadura y de la hiena de turno han hecho un jefe de ETA militar…y así todo un nuevo léxico. Abran los ojos y dedíquense a comprobar lo que he dicho ampliando la lista de mutaciones semánticas e intenten ustedes confeccionar el “nuevo diccionario” que utilizan los periodistas de la prensa canallesca.

-¿Es triste que muchas personas no sean conscientes de esta manipulación?

Lo peor no es que los hijos de Satanás sean expertos en todo tipo de subversiones, lo realmente grave es que los hijos de Dios parezcan retrasados mentales que no se enteran de nada. La inmensa mayoría de la jerarquía católica da la sensación de que vive en Babia.

-¿Quién está detrás de toda esta prensa canallesca?

Habría que preguntarse: ¿Qué ser todopoderoso ha creado los instrumentos para realizar ese trabajo hercúleo gracias al cuál están en vías de aniquilación la sociedad cristiana de Occidente, España, las naciones hispanas y se tambalea el propio catolicismo? La respuesta es, igualmente sencilla y simple: ¡El “Poder Supremo sin rostro”! Para que queden convencidos repasemos un poco lo que dicen los textos de la Biblia de Satanás, los “Protocolos de los sabios de Sión” con relación a la prensa.

“Los gobiernos modernos tienen en sus manos una fuerza inmensa creadora de las corrientes de ideas del pueblo; esta fuerza es la prensa. Su misión es la de conocer las reclamaciones necesarias, trasmitir las quejas del pueblo, es decir, fomentar y expresar el descontento. Encarnan la libertad del cacareo pero nadie como nosotros sabe organizar esta fuerza de la prensa y obtener provecho de ella. El fin esencial de nuestro gobierno secreto es debilitar el espíritu público por la crítica, hacerle perder la costumbre de la reflexión”.

-¿El periodista que quiere triunfar suele someterse a este Poder sin rostro?

Esto es así, como los atestiguan los mismos Protocolos:

“Se observa en nuestros días una solidaridad masónica que obedece a una consigna. Todos los órganos dentro del periodismo están ligados entre sí por el secreto profesional y semejante a los antiguos augures, ningún miembro de esta corporación revelará el secreto de lo que sabe si no le ordenamos nosotros que lo haga público. Ningún periodista puede llegar jamás a figurar como una de las celebridades literarias si su pasado no garantiza su sumisión a nuestras directrices y a nuestras consignas. La miseria, la vanidad, el orgullo y otros defectos son las garantías de la obediencia de un periodista que corre tras el éxito y constituyen la causa de su sumisión a esta solidaridad masónica ya mencionada. Estas son las llaves que abren las puertas del Olimpo literario; este Olimpo permanecerá siempre cerrado para cierto número de grandes espíritus que, insumisos a nuestras órdenes, no podrán jamás pensar en él”.

-¿Cómo obtienen el control de prácticamente todo lo que se publica y cómo ejercen el poder en todos los medios?

En los mismos Protocolos podemos leer:

“Ninguna información podrá aparecer y penetrar en las masas sin pasar por nuestro control, puesto que todas las noticias son recibidas desde todas las partes del mundo por un pequeño número de agencias que las centralizan; estas agencias creadas por nosotros, “no harán público más que lo que nosotros determinemos”

La literatura y el periodismo son dos de los factores más importantes para la educación: por ello nuestro gobierno secreto se convertirá en el propietario de la mayor parte de los periódicos; en cuanto a los demás los compraremos por medio de subvenciones. Nosotros adquiriremos de esta manera una influencia enorme. De 30 periódicos, 25 serán editados por nosotros. Pero como el público no debe sospechar siquiera tal estado de cosas, nuestros periódicos serán de las opiniones más opuestas, lo que nos asegurará la confianza y atraerá hacia nosotros a nuestros adversarios y gracias a esta astucia podremos formar las listas de nuestros enemigos.

Por medio de la prensa podremos, según las necesidades, excitar o calmar los espíritus en cuestiones políticas, persuadirlos o desviarlos haciéndoles adoptar tanto la verdad como la mentira, tanto hechos ciertos como fantásticos. Nosotros venceremos también a nuestros adversario con seguro golpe, porque por las razones expuestas anteriormente, ellos carecerán de órganos para exponer su pensamiento hasta el fin mientras que nosotros podremos siempre refutar a fondo sus aserciones y sean ellas, justas o injustas, nosotros diremos en todo caso la última palabra…”

 

Fuente: Javier Navascués para Alerta Digital

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