Magnum Principium, las precisiones del Papa Francisco al Cardenal Sarah

Sociedad Viernes 24 de Noviembre de 2017

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Cardenal Sarah

VATICANO, 22 Oct. 17 / 01:45 pm (ACI).- A través de una carta publicada hoy el Papa Francisco agradeció al Cardenal Robert Sarah, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, por las notas transmitidas al Pontífice acerca de la promulgación del Motu Propio Magnum Principium.

El Papa recuerda al Purpurado que “recognitio” e “confirmatio” no “son estrechamente sinónimos” ni “son intercambiables al nivel de responsabilidad de la Santa Sede. Y cita el canon 838 del Código de Derecho Canónico.

“Sobre la responsabilidad de las Conferencias Episcopales de traducir ‘fideliter’, se necesita precisar que el juicio acerca de la fidelidad al latín y las eventuales correcciones necesarias, era deber del Dicasterio, mientras que ahora la norma concede a las Conferencias Episcopales la facultad de juzgar la bondad y la coherencia de uno y otro término en las traducciones del original, si también en diálogo con la Santa Sede”, escribió Francisco.

El Papa señaló que “la confirmatio no supone pues un examen detallado palabra por palabra, excepto en los casos evidentes que pueden ser hechos presentes a los obispos para su posterior reflexión. Esto vale en particular para las fórmulas relevantes, como para las Oraciones Eucarísticas y en particular las fórmulas sacramentales aprobadas por el Santo Padre”.

“La confirmatio además tiene en cuenta la integridad del libro, es decir verifica que todas las partes que componen la edición habitual hayan sido traducidas”.

“Resulta inexacto atribuir a la confirmatio la finalidad de la recognitio. Es cierto que la confirmatio no es un acto meramente formal, sino necesario a la edición del libro litúrgico traducido: viene concedida después que la versión fue sometida a la Sede Apostólica para la ratificación de la aprobación de los obispos, en espíritu de diálogo y de ayuda para reflexionar si y cuando fuese necesario, respetando los derechos y los deberes, considerando la legalidad del proceso seguido y sus modalidades”, indicó Francisco.

Traducido y adaptado por Eduardo Berdejo. Publicado originalmente en ACI Stampa.

Autor: Por Marco Mancini para ACIPRENSA

Nuestra Opinión


El Cardenal Sarah, según parece, ha publicado -primero- su carta pidiendo aclaraciones en algunos medios antivaticanos como 'Infovaticana', que se enrola en el sedevacantismo o lefebvrismo y se destaca por sus permanenentes y continuos ataques expresos o tácitos al Papa Francisco.

Me parece un acto de gran deslealtad del Cardenal Sarah y que tiene alguna aspiración a la Silla de Pedro encabezando a los llamados 'tradicionalistas'. Dicho jerarca NO necesita demaciadas explicaciones o aclaraciones, pues tiene contacto personal con el Papa Francisco las veces que quiera. Entonces, existe verdadera mala fe en la presentación. 

La Iglesia Católica Apostólica y Romana, conlleva un ORDEN JERÁRQUICO que, les guste o no a los 'tradicionalistas' (que por supuesto, no lo son en el exacto sentido doctrinario del término), fue establecido por el mismo Cristo Nuestro Señor: Pedro es el Vicario de Cristo y sobre él se costruye día a día la Iglesia. Quien acepta ser católico, debe aceptar amorosamente la doctrina que emana del Vicario de Cristo, quien tiene la gran responsabilidad de dirigir a la grey católica y la infinita asistencia del propio Espíritu Santo.

Decir, como lo hace algún que otro comentarista lefebvriano, que hay que ser 'obedientes' pero no 'esclavos', a raíz de la carta del Papa al Cardenal Sarah, me parece -como mínimo- de total mala fe; pues la Obediencia es una virtud que se adquiere por un acto de voluntad; mientras que la esclavitud, por el contrario, es una imposición sobre la libertad de otro. Tanto que hablan de los Santos, deberían acordarse que muchos santos lo fueron por practicar la obediencia aún cuando estaban en total desacuerdo.

También creo que se parecen en mucho con el mismísimo Lutero que comenzó, para justificar su alejamiento de la Iglesia, buscando los errores del Papa de su tiempo. Curiosa y lamentable similitud, que cofunde a mucha gente (sólo basta leer los comentarios de aquellos que muestran su decidido odio al Papa y a la Iglesia, especialmente protestantes y lefebvrianos).


Por: Ferreyra Viramonte Luis Fernando
lffv@yahoo.com.ar

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