Lefebvristas firman carta alegando que el Papa Francisco permite el error

Política Lunes 25 de Septiembre de 2017

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VATICANO, 24 Sep. 17 / 10:10 am (ACI).- Una carta que se presenta a sí misma como una corrección filial al Papa Francisco por presuntos errores y herejías fue firmada por más de 60 clérigos y académicos católicos, incluyendo al obispo Bernard Fellay, superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X - FSSPX, más conocidos como lefebvristas o lefebvrianos.

La carta al Papa, fechada el 16 de julio, dice que se refiere a “la propagación de herejías efectuadas por la exhortación apostólica Amoris Laetitia y, en otras palabras, actos y omisiones de Su Santidad”. Asimismo, reclama la publicación de la exhortación y otros actos en los que el Papa habría mostrado “escándalo de fe y moral a la Iglesia y al mundo.

“Mientras profesan su obediencia a sus legítimos comandos y enseñanzas, sostienen que Francisco ha defendido y propagado opiniones heréticas por diversos medios directos o indirectos”, dice un comunicado de prensa que acompaña a la carta de los firmantes. Luego, agregó que estos no creen que el Papa haya propagado estas opiniones como doctrinas dogmáticas de la Iglesia y no hacen ningún juicio sobre la "culpabilidad" del Pontífice.

La carta fue entregada al Papa Francisco el 11 de agosto, según el comunicado.

El obispo Fellay supuestamente se enteró del documento después de ser entregado. El superior de la Sociedad de Pío X en Gran Bretaña, el padre Robert Brucciani, es también signatario. 

En 1988 el líder de los lefevbristas ordenó a cuatro obispos sin permiso papal y los cinco prelados fueron excomulgados. El Papa Benedicto XVI levantó las excomuniones en 2009 y desde entonces hay continuas conversaciones que buscan conciliar la sociedad con la Iglesia.

La carta al Papa Francisco cita las diferencias entre los obispos católicos y los cardenales acerca de la recepción de la Santa Comunión por los divorciados vueltos a casar. Se opone al silencio del Papa ante la “dubbia” presentada por cuatro cardenales que buscan una aclaración de “Amoris Laetitia”, desde septiembre de 2016.

Afirma, además, que las acciones del Papa han permitido que la Sagrada Comunión sea sacrílegamente recibida por personas divorciadas que ahora viven como esposo y esposa, con alguien que no es su cónyuge.

La carta afirma que el Papa ha expresado “una simpatía sin precedentes” por Martín Lutero y sugirió que hay una afinidad entre las ideas de Lutero y las ideas de “Amoris Laetitia”. También culpa al "modernismo teológico" por provocar una crisis dentro de la Iglesia.

Otros firmantes incluyen al Dr. Ettore Gotti Tedeschi, ex presidente de la Institución de Obras Religiosas y profesor de ética en la Universidad Católica del Sagrado Corazón en Milán, así como Mons. Antonio Livi, decano emérito de la Pontificia Universidad Lateranense.

Algunos firmantes radicados en los Estados Unidos incluyen al Dr. Philip Blosser, profesor de filosofía en el Seminario Mayor del Sagrado Corazón de la Arquidiócesis de Detroit; Christopher Ferrara, presidente de la Asociación Americana de Abogados Católicos y columnista del periódico católico The Remnant; y el Dr. John Rao, profesor de historia en la Universidad St. John's de Nueva York, quien dirige el Foro Romano.

Algunos firmantes latinoamericanos son los siguientes: Mario Caponnetto, catedrático universitario de Mar de la Plata (Argentina); Arnaldo Vidigal Xavier da Silveira, ex profesor de la Pontificia Universidad Católica de Sao Paulo (Brasil); Claudio Pierantoni, profesor de Filosofía Medieval en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Chile, y ex profesor de Historia de la Iglesia y Patrología en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Chile

La lista de los firmantes puede verla AQUÍ

Fuente: ACIPRENSA

Nuestra Opinión


A diferencia de otros embates en el mismo sentido aunque salteándose uno o dos pasos, los lefebvrianos dicen -al menos esta vez- que se dirigen al Papa Francisco, con ánimo de corregirlo fraternalmente.

Aunque creemos que no es suficiente una simple declaración para dirigirse públicamente al Vicario de Cristo, sencillamente no creemos que esencialmente se pretenda una 'corrección filial' evangélica. Nuevamente se entera la prensa laica y no se escuchan los cientos de defensores de la Encíclica cuestionad, que dan sobrados motivos para desmentir los supuestos errores doctrinarios del Papa. Y es que los fieles -de la jerarquía que fueren- no pueden estar tirando herejías y apostacías sin más, a partir de interpretaciones que no tienen que ver con el texto ni el sentido de la Encíclica por la que se desgarran las vestiduras.

Ni el Papa asegura o dice que está todo permitido, ni se alza en contra del Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo. Reiteramos que traen sólo confusión y discordia entre los católicos no enrolados entre las filas de los 'antimodernistas' lefebvrianos. Y de aceptarse esa interpretación distorsionada, no habría forma de restablecer la confianza en la palabra señera del Papa Francisco, desencadenándose una serie de consecuencias negativas y que causarían serias desviaciones y divisiones. Sería como que el Papa dejó abierta la puerta para aceptar, por ejemplo, el aborto, la eutanasia o la ideología de género; cuando ha sido explícito en su condena ante estos lacerantes males que atacan a la familia, el don de Dios por exclencia para el ser humano tan amado.

Cuánto lamentamos desde este humilde medio, que los críticos que firman esta 'corrección fraterna', insistnan en dar de comer a los enemigos de la Iglesia. Recibiremos gustosos la adjetivación de papólatras.


Por: Ferreyra Viramonte Luis Fernando
lffv@yahoo.com.ar

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